La cédula de habitabilidad es el documento que certifica que una vivienda reúne las condiciones básicas para ser habitada. Los datos concretos que se miden son la superficie útil mínima de la vivienda y de las diferentes estancias, la altura libre, los huecos y las dotaciones mínimas.
La función principal de la cédula de habitabilidad es asegurar la habitabilidad de la vivienda apoyándose en la salubridad, higiene y solidez de la misma. Tener la cédula en regla nos permitirá dar de alta los servicios de luz, gas y agua, y vender o alquilar la vivienda.
La cédula de habitabilidad suele tener una vigencia de 15 años, depende de cada Comunidad Autónoma.
Tipos de cédulas de habitabilidad:
- Cédula de primera ocupación: Corresponden a las viviendas de nueva construcción. Es la licencia que entrega el Ayuntamiento al promotor.
- Cédula de segunda ocupación: Se refiere a las viviendas que ya existen. Corresponde a la renovación de la cédula de primera ocupación.
- Cédula de primera ocupación de rehabilitación: Para aquellas viviendas en las que se ha realizado una rehabilitación o reforma relevante.
